Hay recetas que nacen casi sin pensarlo y terminan convirtiéndose en esas que haces una y otra vez. Estas galletas son precisamente eso: sencillas, caseras y con ese punto especial que aporta la masa madre.
La combinación de avena, chocolate negro y nueces pecanas es irresistible. Las galletas quedan doraditas por fuera, tiernas por dentro y con trocitos de chocolate que se funden al hornearse. La masa madre aporta un ligero toque ácido que equilibra el dulzor y les da un sabor más profundo.
Son perfectas para acompañar un café, un té o simplemente para tener algo dulce casero preparado cuando apetece. Y, además, son una forma deliciosa de aprovechar ese poquito de masa madre que a veces nos sobra.


Ingredientes
Para 14–16 galletas:
• 120 g de masa madre
• 120 g de copos de avena
• 80 g de harina de avena
• 80 g de mantequilla blanda
• 70–90 g de azúcar moreno
• 1 huevo
• 80 g de chocolate negro troceado
• 50 g de nueces pecanas
• ½ cucharadita de bicarbonato
• ½ cucharadita de canela
• ½ cucharadita de vainilla
• 2–3 g de sal
Preparación
Mezcla la mantequilla con el azúcar. Añade el huevo y la masa madre.
Incorpora la harina y los copos de avena, el bicarbonato, la sal, la canela y la vainilla. Añade finalmente el chocolate y las pecanas.
Deja reposar la masa 20–30 minutos.
Forma las galletas y colócalas sobre una bandeja con papel de horno. Aplástalas ligeramente.
Hornea a 180 °C durante 11–14 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro todavía esté tierno.
Déjalas reposar 10 minutos en la bandeja y después pásalas a una rejilla.
Truco: puedes reservar unos trocitos de chocolate y unas pecanas para ponerlos encima antes de hornear. Quedan preciosas y todavía más apetecibles.



